Alienación Parental: Un flagelo social que destruye a los niños

Otra forma de violencia dónde las víctimas son los niños.

La Alienación Parental tiene lugar cuando la madre o el padre de un niño que convive con él obstaculiza el vínculo de su hijo o hija con el otro progenitor no conviviente. Uno de los vehículos para bloquear ese vínculo es la presentación de falsas denuncias contra el progenitor a excluir, lo que ocasiona daños irreparables al menor.

La mayoría de los casos se origina frente a progenitores que se separan en malos términos, en tal sentido, los padres o madres convivientes llevan adelante diferentes alternativas para truncar el vínculo de su hijo o hija con el otro progenitor.

Entre los mecanismos más utilizados podemos considerar el impedimento de contacto, la turbación del régimen de comunicación o las mencionadas falsas denuncias.

En relación a las falsas denuncias, vale aclarar que ha sido uno de los mecanismos que más resultados han arrojado por parte del progenitor conviviente, dado que es casi nula la sanción del que haya utilizado ilegalmente diferentes estrategias con el objeto de obtener un fin lícito en contra del progenitor no conviviente.

Las causas de falsas denuncias son variadas. Dentro de la materia penal existen las de violencia familiar, amenazas y abuso deshonesto. En la materia civil interponen planteos falsos de que el padre no es el verdadero progenitor.

Este mecanismo, en auge en los últimos años, produce grandes efectos negativos intrafamiliares, en primer lugar, otorga cierta actuación jurisdiccional o preventiva totalmente innecesaria, compromete penalmente al progenitor no conviviente a que de explicaciones por actos que no realizó ni nunca existieron y tener que cargar con un estado de sospecha injustificado, donde incluso puede quedar demorado o detenido por varios días en dependencias policiales. Si bien existe el principio de inocencia, vigente en nuestro país, la sociedad suele estigmatizar a las personas que se encuentren en tales situaciones, tal como ocurrió en la inquisición medieval, donde el denunciado debía dar cuentas de los hechos que se le atribuían y que nunca habían ocurrido. Como si esto fuera poco, los efectos más graves tienen que ver con el aumento del Síndrome de Alienación Parental, denominado SAP que ocasiona daños psicológicos irreparables al menor, traducible como abuso.

El abuso es agravado cuándo se utiliza al menor como medio de prueba, atribuyendo falsos recuerdos que incurrirán durante toda la vida en la memoria del menor. De esta manera, a través de actos del progenitor denunciante se producen síntomas de abuso que nunca existieron.

Estas situaciones generan un abuso que impacta directamente en el menor, el que no solo crecerá sin vincularse con sus dos padres, sino que también, proyectará internamente características propias del niño abusado.

El progenitor que está “programando” al niño provoca la destrucción del vinculo entre el otro progenitor y el niño, destrucción que, desafortunadamente, durará con toda probabilidad de por vida” Joel R. Brandes – jurista – New York Law Journal del 26 de Marzo de 2000.

Susana Pedrosa de Álvarez – perito psicóloga – afirma: A)“El rechazo o denigración hacia un padre que llega al nivel de una campaña, es persistente, no es solamente un episodio ocasional” B)“El rechazo está injustificado, el alejamiento no es una respuesta que pueda ser razonable a los comportamientos del padre rechazado” y C)“Es en parte el resultado de la influencia del otro padre. Pero si alguno de estos tres elementos estuviera ausente, el término Síndrome de Alejamiento Parental no puede ser utilizado”

Para la organización Amnistía Infantil “El juez, cuando no persigue un caso de SAP, está incumpliendo su obligación de hacer cumplir la ley”

En la mayoría de los casos, el SAP está relacionado con conductas propias del padre o de la madre que convive con el menor, y que cree que el niño es una prolongación de sí mismo, lejos de considerar la autonomía de la voluntad, de modo que, le introduce al menor sentimientos que le son propios del padre sin que el niño tenga autodeterminación.

Las diferentes estadísticas relacionadas con las falsas denuncias: De 276 casos, el 64 % de las denuncias fue por violencia familiar; el 31% por amenazas y el 1% por abuso deshonesto; mientras que el 3% por planteos de inexistencia filiación biológica.

El SAP es de muy difícil apreciación ya que los medios para probar tal situación son muy complicados, dado que un niño puede tener síntomas de abuso impuestos artificialmente por el progenitor conviviente, en tal sentido, se aconseja la intervención de un perito psicológico especialista en SAP.

Se estima que en nuestro país el SAP afecta a más de 1.500.000 personas y existen algunos proyectos para que sea considerado delito. En Brasil, los afectados son 10.000.000 de niños y en 2010 se ha aprobado la integración de la alienación parental, mediante la ley Nº 12.318.

En la actualidad sucede que los juzgados se encuentran colapsados de juicios, con una muy baja velocidad de respuesta, de modo que, en la mayoría de los casos no encuentra soluciones a los pleitos planteados y muchas otras cuando fracasan las terapias de re

vinculación, adoptan medidas simples, rápidas y fáciles como pueden ser la denegatoria o reducción arbitraria al régimen de comunicación,  o someterlo a un limite de tiempo.

En el plano del derecho internacional, Alemania fue condenada internacionalmente por el tribunal europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo como consecuencia del fallo SHOLZ, dado la falta de acciones por parte de la justicia, consideradas suficientes causales de responsabilidad internacional. En tal sentido, es el juez quién más enterado de la situación y los efectos del SAP debe estar al momento de juzgar las denuncias.